Hay esquinas que respiran historia, y la intersección de Montevideo y Alvear es una de ellas. Allí es donde Presencia decidió plantar bandera, trayendo a Recoleta un aire fresco de alta cocina con acentos contemporáneos. El proyecto liderado por los hermanos Niels y Bente Houweling, dos hermanos holandeses que, fascinados por la identidad del barrio, decidieron echar raíces en Buenos Aires con su proyecto gastronómico.
Presencia fue inaugurado en 2025. Su filosofía es simple: «El lujo también puede ser cálido, accesible y cotidiano». Presencia no nació para ser un restaurante de paso en Buenos Aires, sino un refugio propio al que dar ganas de volver siempre. En mil metros cuadrados se estructuran sus dos propuestas: en planta baja, Presencia Gran Café funciona desde las 8:00 con especialidad, pastelería y cocina casual. En el primer piso, el restaurante combina elegancia clásica, cava a la vista y servicio al detalle con vistas a la arquitectura francesa de Recoleta.
La familia Houweling compró la propiedad con una idea clara: la planta baja iba a ser una joyería y en la planta alta funcionaría un restaurante. “Teníamos todo listo para abrir las vitrinas, pero cuando el restaurante empezó a moverse, nos enamoramos por completo de la gastronomía y nos dimos cuenta de que el pulso del lugar estaba ahí, en la comida”, cuenta Niels. Así que recalcularon: cancelaron el proyecto de la joyería y decidieron proyectar la cafetería.

Al restaurante Presencia se ingresa por una puerta independiente, sobre la calle Montevideo, y se sube por ascensor. Un salón en L con cava a la vista, dos barras y ventanales con vistas arboladas. Entre manteles blancos, cristalería impecable y arquitectura neoclásica de fondo, el espacio propone una belleza sin ostentación respaldada por un servicio atento al detalle. “Lo que estoy intentando de demostrar es un fine dining cotidiano, un lugar pensado en los detalles: desde el mobiliario, las copas de cristal hasta cómo te reciben y cómo te atienden”, dice Niels.
La identidad gastronómica de Presencia está fuertemente anclada en la técnica francesa, pero combinada con producto local argentino de pequeños productores y una mirada contemporánea, más que con toques españoles.
Al frente de los fuegos está Rodrigo Da Costa (ex Hyatt y Le Rêve). El chef aplica técnica francesa sobre producto argentino de pequeños productores. Su cocina huye del artificio: “no quería sifones ni espumas, solo platos ricos”, sostiene— para dar lugar a una carta breve pero consistente, que reinterpreta los clásicos desde una mirada territorial y de estación.
La carta exhibe platos icónicos como el steak tartar de lomo con yema ahumada, los mejillones, el magret de pato y un refinado tournedos Rossini, clásico poco habitual en la escena porteña. Se puede comenzar con unas tapas, como el tartar en Brioche o los Espárragos fritos con caviar imperial y dip de salsa holandesa. Entre los imperdibles están, además de los icónicos, el Tataki Wagyu y la Merluza negra y el pollo orgánico con puré.
El chef Rodrigo Da Costa y Niels Houweling.
La carta dulce está diseñada por Aldana Perrotta, con creaciones como una delicada isla flotante con crema inglesa de rosas y confitura de frutillas; y el Crepe Suzette, clásico de la pastelería francesa. El Millefeuille se llevó todos los aplausos (tuile caramelizada, crema diplomata, praliné de avellanas y salsa de caramelo).
La propuesta se completa con trufa fresca a pedido y un menú ejecutivo de dos pasos con maridaje. Para acompañar, una coctelería que equilibra autor y clásicos, junto a una cava con etiquetas nacionales, internacionales y champagnes.
Con apenas un año de historia, Presencia ingresó a la categoría de Recomendados de la Guía MICHELIN 2026, en reconocimiento al nivel técnico e identidad de su cocina.
Recientemente, la casa sumó El Living, un lounge de atmósfera distendida diseñado junto a Casa Quintana y ambientado con obras de artistas contemporáneos seleccionadas por Susana Kokron y Catherine Chestaro. Allí, una barra central dialoga con una propuesta de tapas y platos para compartir, redondeando una experiencia que invita a alargar la visita.

Presencia
Dónde: Montevideo 1789, 1º piso (con ascensor), Recoleta.
Cuándo: Todos los días. Horarios: lunes a sábado, de 12 a 15 y de 19.30 a 24. Domingos, sólo almuerzo.
En IG: @presenciarestaurant




