En el Valle de Uco, uno de los escenarios más reconocidos de la vitivinicultura argentina, Casa Viña se posiciona como una propuesta que redefine la experiencia de alojamiento en Mendoza. Ubicada en Tupungato, esta casa de huéspedes combina la calidez de un hogar con el nivel de servicio de un hotel boutique, poniendo en el centro la gastronomía, el vino y el vínculo con quienes llegan.
El proyecto está llevado adelante por Josie Andant y Freddy Perales, quienes decidieron dejar su vida en Buenos Aires para instalarse en Mendoza y transformar su casa en un espacio abierto al turismo. Ambos con formación en gastronomía —él como chef, ella como pastelera— y en constante formación en el mundo del vino, construyeron una propuesta donde el recibimiento es personal y la experiencia se adapta a cada huésped.
Casa Viña funciona con una lógica clara: pocas habitaciones, atención directa de sus dueños y una propuesta pensada desde lo cotidiano. El espacio cuenta con solo tres habitaciones, lo que permite un trato cercano y una dinámica que se aleja del formato tradicional de hotelería.

La gastronomía ocupa un rol central. La cocina se abre al comedor y forma parte de la experiencia, invitando a quienes se alojan a compartir no solo la mesa, sino también los procesos. Desayunos elaborados de manera artesanal, cenas de pasos y una cava privada con etiquetas seleccionadas acompañan la estadía, siempre con un enfoque puesto en el producto local y en una cocina que responde al entorno.
Otro de los pilares del proyecto es la sustentabilidad. Desde el uso de energías renovables hasta el trabajo con huerta propia y compostaje, Casa Viña incorpora prácticas que buscan reducir el impacto ambiental y reforzar una relación más consciente con el territorio.
Además de la experiencia dentro de la casa, la ubicación permite acceder fácilmente a algunas de las bodegas más destacadas del Valle de Uco, así como a actividades vinculadas a la montaña, el paisaje y el turismo activo. El Cristo Rey del Valle está a poca distancia en auto. Vale la pena conducir hasta la cima del mirador para tener una vista panorámica del Valle de Uco, especialmente al atardecer.
Con el crecimiento del turismo internacional en Mendoza, Casa Viña se consolida como una alternativa que responde a una demanda cada vez más marcada: experiencias personalizadas, donde el lujo no pasa por la escala sino por el detalle, la cercanía y el conocimiento del lugar.
Casa Viña cuenta con mesa de pool, dispenser de vino, frigobar, gimnasio, pileta, alta gastronomía, huerta, viñedos y bicicletas. Más que un alojamiento, Casa Viña propone una forma de habitar Mendoza desde adentro, con una mirada que une cocina, vino y hospitalidad en un mismo recorrido.





Josie y Freddy, su Pug Hugo y su Boston Terrier, Oreo.
En Instagram: @casavinaguesthouse




