En pleno centro de La Plata, un departamento privado de estilo parisino es el escenario perfecto para desarrollar encuentros de mujeres donde se viven experiencias únicas e irrepetibles. Detrás de este proyecto está Agustina Castro, una platense con ganas de generar vínculos entre mujeres y compartir charlas y al que llamó Petit Chateau, inspirado en el carácter francés del edificio y a la mística social que se vive dentro.
“El proyecto nació un día que en plena mudanza” cuenta Agustina, quiene regesó a su ciudad natal tras vivir un tiempo en CABA. “Encontré un cuaderno mío de anotaciones diarias y me puse a leer; cada pensamiento ahí expresado era de conexiones, búsquedas y charlas reales que tenía con el entorno. Siempre fui muy social y la conexión es lo mío. Luego de esa tarde , todo fue surgiendo… volver a mi ciudad y encontrar el lugar de mis sueños (un departamento de estilo parisino) le dio sentido a lo que hasta ese momento solo eran ideas”.
Entrar a Petit Chateau es, ante todo, una invitación a la intimidad. Ser recibida por Agustina en su ámbito privado marca el pulso de lo que vendrá. Un espacio seguro diseñado para que cada asistente se sienta “en casa” desde el primer minuto. Una vez adentro, la mesa se convierte en el escenario de una dinámica casi mágica. El diseño del espacio, los aromas y la curaduría visual acompañan, pero lo que realmente define la experiencia es la conexión de lo que sucede en la mesa. “El objetivo de PCH es claro: conectar , desde tu esencia , desde el origen , de donde te nazca . La experiencia acompaña , pero los nuevos vínculos son el motivo”, confiesa la anfitriona.
Agustina Castro, fundadora de PCh
Cada domingo por medio, el universo de Petit Chateau se transforma. Con temáticas rotativas y la colaboración de distintos emprendedores, cada edición es una invitación a descubrir algo nuevo. Participar de un encuentro en PCh es, literalmente, entrar al mundo privado de su anfitriona. Al recibir a las invitadas en su propia casa, Agustina no sólo ofrece un espacio físico, sino una apertura emocional. “Sentarse a la mesa con desconocidos es la forma más valiente de encontrarse a una misma”, reflexiona. “Acá eso fluye y surge algo hermoso”.
La agenda del año ya está en marcha, y detrás de cada fecha hay un trabajo minucioso de selección. Uno de los objetivos de Agustina es potenciar el ecosistema de emprendedores locales con una curaduría especial. “No fue una simple selección de productos, charlas, capacitaciones. Prioricé el talento local, y a muchas las admiro, porque al igual que yo pusieron su vida y deseo en su proyecto. Hoy se lucen en lo que hacen y me animo decir que de acá sale una gran tribu donde todas somos parte y donde se establecen vínculos reales”.
Lo que hace que Petit Chateau sea una propuesta magnética es su carácter irrepetible. Al cambiar los protagonistas y los sabores en cada cita, ninguna experiencia es igual a la anterior. Son, en esencia, ediciones limitadas de encuentros humanos.

El próximo encuentro es el domingo 3 de mayo. La propuesta está pensada en un cruce de proyectos con la colorometría zodiacal como temática principal. La moda de Agustina Castro y la astrología de Luciana Rupert. Cada signo vibra distinto, y sus colores —según la colorimetría- revelan esa energía que las hará brillar. Además, Mariela de Pavlova Cook estará presente con sus delicias dulces y un brindis final de la mano de Chandon, que auspicia el evento. Además, los arreglos florales de Florería Gladis y las velas de Bruxa que están presente en cada uno de los eventos.
Quienes llegan a Petit Chateau encuentran un refugio donde las charlas fluyen sin esfuerzo y donde la experiencia estética —aunque acompaña— queda en segundo plano frente al verdadero motivo del proyecto: el nacimiento de nuevos vínculos. “Este es un espacio donde las charlas entre desconocidos fluyen, las risas se comparten. Un lugar donde te sentís parte, sin explicar nada, sin filtros”, concluye.
En Instagram: @petitchatauac





