Tres escapadas de finde para vivir una experiencia diferente

¿Querés escaparte de la ciudad y vivir una experiencia diferente? Junto a Sal A Viajar pensamos en algunas propuestas que permiten salir de la rutina, inspiran y enseñan algo nuevo.

▸ Carlos Keen: un pueblito cercano

Este pueblito de Luján es un destino que tenés que conocer. Y acá la apuesta es salir a caminar y descubrir lugares maravillosos: la parroquia San Carlos de Borromeo, con su fachada de ladrillos de junta enrasada y estilo neorromántico; edificios del siglo XIX, como la Escuela No. 4 y la Biblioteca del Correo; la pintoresca estación de tren con el granero y el viejo galpón del ferrocarril. Un must es pasar por la panadería Los Crosato y pedir alguna de sus especialidades; y también por Yastay, un espacio de decoración exquisito donde encontrarás cerámica, madera y textiles.

Por su parte, el Centro Hípico Carlos Keen  (@centrohipicocarloskeen) organiza paseos a caballo y en carruaje para los visitantes. Los que se animan a más pueden hacer una miniclase de equitación y dar su primer salto a caballo (con una valla baja). Dónde comer? En los restaurantes del pueblo: María Gracia, La Casa de La Ñata, La Escondida o La Posada del Fuego, entre los destacados.

Carlos Keen es el mayor productor de gírgolas, un hongo nutritivo. Podés pasar por el establecimiento Mirando el Sur (@girgolas_mirandoalsur) para conocer la producción y comprarlos.

Dónde dormir: La Matera Lodge (@lamateralodgespa) es una buena opción para quienes quieren sentir la experiencia de campo.

▸ Epecuén: para el relax y algo más

Villa Epecuén fue un pequeño pueblo a orillas de un lago salino al que acudían miles de personas para aprovechar las propiedades saludables del agua. En 1985, una fuerte inundación sumergió a la ciudad bajo el agua y la población se vi o obligada a evacuarse. Hoy es un pueblo fantasma y la localidad más cercana, Carhué, armó –tiempo después– complejos termales como el Epecuén Hotel, un resort 4 estrellas ubicado frente a la plaza principal de la ciudad.

Alojarse el Hotel Epecuén es una experiencia única. Su piscina termal se nutre de las aguas saladas del lago. Una especie de ‘bautizo sanador’ que lo cura todo. Quedarse allí un buen rato, sumergido en las aguas curativas es un mismo a nuestro cuerpo y una caricia al alma.  También hay piscina de agua dulce con jacuzzi, hidromasajes y tumbonas. Se ofrece servicios de Spa, gastronomía de primer nivel y con variedad de menú (incluye opciones para celíacos y vegetarianos o personas que están con un tratamiento médico), snack bar, cochera cubierta, actividades recreativas, y cena show los fines de semana. Es ideal para revitalizar el cuerpo y llenarse de energía. Apto para familias.

En Instagram: @epecuenhotel

▸ Solar del Delta: inmersos en la naturaleza ribereña

Pasar un fin de semana en el Delta implica vivir en una isla rodeado de naturaleza. A pocos kilómetros de la ciudada, este paraíso de diversidad natural espera a todos los fanáticos del verde. Allí, Solar del Delta invita a vivir una experiencia completa. Es uno de los pocos paradores del Delta que cuenta con hotel en el mismo lugar. Podés elegir entre alojarte en La Reserva o en El Solar Paraná.

La Reserva Solar Hotel es un predio de 2 hectáreas que cuenta con pileta al aire libre, reposeras, playa privada, senderos para caminatas, cancha de fútbol. Es una experiencia íntima en bungalows premium con aire acondicionado, tv satelital, ducha doble, balcón propio y ropa blanca.

Solar del Delta Hotel es un predio de 7 hectáreas que cuenta con pileta al aire libre, reposeras, un sector de bar, playa, laguna, canchas de fútbol, tenis, beach volley y senderos para caminatas. Dos muelles privados, 30 espacios para amarras y guardería para 5 lanchas bajo techo.

Ambos están rodeados de naturaleza, y ofrecen todo lo necesario para desconectarse de la ciudad. El viaje de ida y vuelta es con Sturla y las contempla las tarifas.

En Instagram: @solardeldelta

Bonus track >> Paseo en Globo en Capilla del Señor

A sólo una hora de Buenos Aires, El Rinconcito abre su tranquera para invitarnos a vivir experiencias únicas: desayunar o merendar disfrutando del despegue de los majestuosos globos aerostáticos, almorzar degustando sabores y cocina casera, observar las estrellas que brillan en el azul profundo del cielo de Capilla del Señor.

Para volar en globo, la empresa Globos Aerostáticos Argentina ofrece paseos con un recorrido promedio de 10 y 15 km, y una duración estimada de entre 35 y 45 minutos. Hay que reservar con anticipación. Tel.  011 6700 4960

Info del alojamiento y de los paseos en globo: www.globosaerostaticosargentina.com

 

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