Por Silvina Baldino
Después de años de asesorar y hacer crecer marcas ajenas, Yani Brazauskas apostó por el proyecto propio en City Bell: Sipolina. La propuesta nace para romper con un prejuicio arraigado en el inconsciente colectivo: desmitificar que la pizza frizada no es rica. Es así como desde fines de 2024 la maestra pizzera amasa y despacha en su local pizzas estilo napolitana contemporánea para hornear en casa.
Yani Brazauskas se ha consolidado como una de las figuras más reconocidas y respetadas en el mundo de la pizza platense, rompiendo moldes en un sector históricamente hegemonizado por varones al convertirse en una de las pocas —si no la única— maestras pizzeras de la ciudad. Su nombre es sinónimo de vanguardia técnica en la región, un prestigio ganado a fuerza de talento, persistencia y el respeto de un ambiente gastronómico que hoy la tiene como un referente indiscutido de la escena local.
La vinculación de Brazauskas con la gastronomía comenzó en su Quilmes natal, donde empezó a trabajar en cocina por necesidad antes de decidir profesionalizarse y estudiar. Tras un primer proyecto propio que no prosperó, llegó casi de casualidad a Las Valkirias, la recordada cervecería platense de 17 y 63 que adquirió fama por sus sabrosas pizzas estilo napolitana. Fue en ese rincón platense donde descubrió y desarrolló su verdadera pasión por la pizza, el punto de partida de una carrera que luego la llevaría a dejar su huella en espacios clave como Mestiza y Campania.
Yani Brazauskas en la puerta de su local de City Bell.
“Con Sipolina comencé horneando en mi casa; el local se dio un tiempo después”, comienza Brazauskas. “En ese momento estaba muy en contra de la pizza frizada, pero empecé a investigar porque si hay algo que siempre me gustó fue la Sibarita de los años ’90. Y si hacemos algo de este estilo? Alguna pizza frizada rica, que la puedas tener en tu casa para comerla en cualquier momento, pero relacionada con la pizza que a mí me gustaba, que era la napolitana. Así se fue generando esto, empecé a investigar y desarrollé la receta”.
Para lograrlo, Brazauskas se embarcó en la búsqueda de la fórmula perfecta. El objetivo técnico era ambicioso: lograr una masa más crocante que la napolitana tradicional, pero que conserve la ligereza y el espíritu de la variedad italiana. “Tuve que luchar contra mi propias ideas, que consideraba a la pizza napolitana como una nubecita” revela, y asegura:”Una pizza napolitana recién sacada del horno está buenísima pero también queda muy bien crocante”.
El producto está preparado de tal forma para que el golpe de calor final en el horno hogareño replique a la perfección la experiencia de una pizzería de culto. “Fue romper con el esquema de lo que hacía: la pizza recien sacada del horno”, dice. El secreto de Sipolina no es magia, es el manejo de técnica y la calidad de la materia prima. En Sipolina se utiliza harina de fuerza Campodónico y la técnica de fermentolisis (48 hs), un proceso que optimiza la elasticidad del gluten y la hidratación antes del amasado final, asegurando una textura increíble.
Se pueden llevar frescas o frizadas, pero siempre para hornear en casa. Lleva entre 7 y 10 minutos de horneada. El menú de Sipolina cuenta con 12 variedades de pizzas, entre las que se destacan la Provola, con pomodoro, provoleta , mozza, mortadela grillada, chimi de albahaca y albahaca fresca; la Zucca, con una base de calabaza, mozza, brie, nueces y albahaca fresca; y la Porto (foto portada) es una delicia; llevapomodoro, mozza, hongos, reducción de aceto y perejil fresco. También las variedades clásicas italianas como la Diavola, Margherita, Amatriciana, Di Basílico, entre otras.
También cuenta con empanadas, con su receta desarrollada en su paso por Mestiza. La de pollo con crema de puerro, la de verdura (espinaca, cebolla, morrón y mozza), la de jamón y queso y la de carne braseada con verduras, un hito de su cocina. “Sipolina es una recopilación de todos los lugares a donde estuve”, sintetiza.
Sipolina despacha pizzas napolitanas contemporánea para llevar a casa.
La búsqueda de la experiencia completa en Sipolina exigía un final dulce, y esa necesidad llevó a Yani a incorporar una delicia gastronómica instalada en tosdo el mundo: el tiramisú. Lo que comenzó como el complemento lógico para el postre hogareño se convirtió rápidamente en un destacado indiscutido del lugar, un clásico italiano que, al igual que sus pizzas, lleva su sello de calidad y ya genera fanatismo propio. Para presentar el postre italiano que combina café, cacao y mascarpone, la cocinera encontró una nueva presentación que lo vuelve todavía más tentador: la lata.
“Soy fanática de las latas y me gustaba mucho la idea de extender la marca, más alla de la pizza, que se queden con un pedacito de lo que es Sipolina en sus casas, y usar la lata como costurero, o para guardar lo que sea”, cuenta. Cada vez más pastelerías locales reversionan el tiramisú con este formato práctico y novedoso, Pesa 1.100 grs aprox, rinde seis/ ocho porciones y se encarga con 48 horas de anticipación por Whatsapp (221 690 3780). Sencillo, clásico y perfecto para cualquier ocasión; ideal para regalar o llevar a una comida sin preocuparse por el emplatado. La cocinera recomienda ponerlo un ratito en el freezer antes de disfrutarlo.
En poco tiempo, Sipolina demostró que no llegó a City Bell para pasar desapercibida. Impulsada por un boca en boca imparable, la propuesta rompió todos los esquemas de la zona al transformar por completo el concepto de la comida rápida . “Para mí, Sipolina es romper con el tabú de que lo frezado es feo, viejo, que lo sacás y ni se disfruta”, explica Yani sobre el espíritu del proyecto. La premisa caló hondo en el público local: la certeza de que al llegar a casa se puede resolver una cena en minutos con un producto que no sólo “salva”, sino que se disfruta como una verdadera salida gastronómica.

Sipolina
Dónde: 32 y 467, City Bell
Abierto de martes a sábados de 12 a 22 hs; domingos de 17 a 22 hs.
En IG: @sipolina.cb




