Después de casi una década deleitando a sus comensales exclusivamente con su formato de menú por pasos, el restaurante Chaucha y Palito anuncia un cambio de era. A partir de esta semana, el espacio invita a sus clientes a diseñar su propia experiencia gastronómica con el lanzamiento de su nueva carta abierta.
“Hace tiempo que queríamos incorporar el formato a la carta, y no de los principales motivos fue la demanda de la gente, que pedía una experiencia más dinámica y accesible” dice Fernando Mirco, creador de Chaucha y Palito junto a Claudio Garbarino. “Un menú degustación requiere de tiempo (nuestros tiempos) y de un valor determinado. Con esta nueva modalidad de carta abierta es darle al comensal la libertad de pedir lo que quiera, quedarse el tiempo que quiera, que gaste lo que pueda y que puedan sentirse partícipes de la cocina de Chaucha”, explica.
Esta transición marca un hito para el lugar, permitiendo una mayor libertad a la hora de explorar sus sabores distintivos. “Cada comensal puede elegir según sus gustos y quedarse el tiempo que quieran, no limitarlos”, agrega Claudio. Sin embargo, los nostálgicos del formato tradicional no deben preocuparse: los miércoles se mantendrán reservados para el clásico menú degustación.
Chaucha renovado. Nueva identidad visual y nuevo formato.
Al transitar de un menú degustación hacia un formato de carta breve y rotativa, el establecimiento logra optimizar tanto los tiempos de servicio como la propuesta de valor, eliminando las barreras de un formato extenso. Esta evolución permite conservar la excelencia técnica y el compromiso con el producto de estación, adaptándose a un ritmo de consumo que busca calidad y sofisticación en una estructura más flexible y directa.
“Desde nuestra cocina, la idea es trabajar sobre el mismo menú degustación que nos tiene acostumbrados (que cambia todos los meses), y armar una carta con esos productos, aunque sumemos algunos como ahora el tomate platense que queda de temporada una semana más. Con esos mismos productos diseñamos una carta convencional que incluye 4 platitos de entrada, 4 con proteínas que sirvan de principal y 2 postres”, explica Mirco.
La dinámica para disfrutar de la nueva carta se divide en dos modalidades para adaptarse a todos los ritmos: el primer Turno (con reserva) es a las 20:30 o 21:00 hs, ideal para quienes prefieren asegurar su lugar. Luego, por estricto orden de llegada, fomentando la espontaneidad de las noches de fin de semana. La cocina cierra pasada la medianoche.
La experiencia
La carta delata la nueva identidad visual de la marca. El menú es breve pero se va renovando todos los meses, lo que garantiza una propuesta dinámica para el comensal, además de una exploración más profunda de los ingredientes de estación.
Platos para compartir o consumo individual.
La nueva modalidad de Chaucha se despliega con unos guiños propios de Mirco y Garbarino. La bienvenida, protagonizada por la panera con manteca batida y aceite de oliva, establece desde el inicio un compromiso con la pureza del producto; seguida por un abrebocas de gentileza que prepara el paladar para la estructura de entradas y principales. En este caso, sopa de boniato. Este dinamismo, que reemplaza la extensión del antiguo menú degustación, no resigna los detalles: la transición hacia el final dulce está marcada por un limpiapaladar, un gesto de alta cocina que garantiza que el postre sea percibido con claridad.
La carta salada de mayo cuenta con platos entrantes como el Bruselas, con repollitos, chauchas y choclo y aire de ajo; Burrata con membrillos y tomate con toques de aceto y albahaca; Coliflor en salsa huancaína con frutos secos y aceite de eneldo; y los Enokis (hongos) con berenjena y crema cítrica. Entre los principales, encontramos Langostinos con porotos, gremolata y palta; Pesca del día, que viene con apio, zanahoria y emulsión de ajo blanco; Raviol de calabaza anco en suero de hinojo con paté de portobellos; y Carne de búfalo o ternera (a elección) con papa rosti, aligot de dijon y repollo.
Para el momento dulce, un Mousse suave de chocolate con sésamo y dulce de leche; y Pie de membrillo con vainilla y caramelo, merengue y lluvia de cacao.
Con este cambio, Chaucha y Palito no solo celebra sus 9 años de trayectoria, sino que se adapta a un público que busca versatilidad sin perder la calidad de autor que los caracteriza.


Sopa de boniato, abrebocas.
Coliflor y Bruselas, entrantes.
Búfalo, papas rosti, aligot de dijon y repollo, entre los platos principales.
Pesca del día, en este caso Chernia
Claudio Garbarino y Fernando Mirco en la cocina.
Mousse de chocolate y Pie de membrillos, los postres.

Chaucha y Palito
Cuándo: miércoles (sólo menú degustación); de jueves a sábados de 20.30 a 00.30
Dónde: 13 esq 40, La Plata
En IG: @chauchaypalito




