Por Silvina Baldino
El espacio es el lugar, y la música un vehículo para un viaje sensorial. Cosmofonías es el proyecto de tres amigas platenses que unieron melomanía, astronomía y tecnología para crear un ciclo quincenal que transforma el domo de la UNLP en una experiencia inmersiva en el corazón del Bosque de La Plata.
“La idea surge de la necesidad de volver a escuchar discos completos, de hacerlo con otros en un espacio y un tiempo fuera de lo cotidiano”, explican las impulsoras de este proyecto, un grupo de amigas que viene trabajando hace muchos años en la creación de proyectos y experiencias culturales.
Detrás de Cosmofonías están Florencia Cárdenas, gestora cultural y realizadora audiovisual; Tatiana Suárez, gestora cultural y Licenciada en Administración; y Carolina Sueta, gestora cultural, productora y comunicadora social. El equipo se completa con Tomás Vilche en la curaduría musical y edición de sonido, Lisandro Castillo en diseño, Dante Colotto, a cargo de las redes y Camila Flores Catino, fotógrafa. “Cada une trae su mundo, y de esa mezcla sale algo que nos representa a todas”, aseguran.
En el domo se proyectan imágenes envolventes y sucede la escucha de un disco.
En una época marcada por la atención fragmentada y la música comprimida en auriculares de baja calidad, las creadoras aseguran que el proyecto nació para rescatar el valor del álbum como obra de arte completa, de principio a fin, sin saltearse nada.
“Cosmofonías es un ciclo de escucha colectiva e inmersión sensorial”, define Caro y explica: “Proponemos escuchar álbumes icónicos de la historia de la música en su versión íntegra, bajo el domo del Planetario de la ciudad de La Plata, con sonido de alta fidelidad y proyecciones astronómicas que acompañan cada canción. Cada mes recorremos una década diferente, armando juntos un viaje por el tiempo. La idea es simple y poderosa a la vez: crear un espacio donde la música vuelva a ocupar el centro, y donde escuchar sea, otra vez, un acto colectivo y consciente”.
Un viaje sensorial que promete redefinir la forma en que conectamos con las obras cumbre de la música universal. El debut comenzó con el pulso psicodélico de los primeros años de Pink Floyd, lanzado en 1967. Más de 170 personas se envolvieron en una atmósfera inmersiva con un recorrido musical y espacial en el domo del Planetario. La siguieron The Beatles, Black Sabbatt, David Bowie, Charly García, Sumno y Massive Attack.
Escucha inmersiva: sonido de alta fidelidad y proyecciones astronómicas.
No se trata solo de ir a escuchar un disco; se trata de dejarse rodear por él. “Lo que pasa durante la sesión de Cosmofonías es algo difícil de describir, pero fácil de sentir. Mientras el sonido te envuelve, el domo del Planetario se convierte en un portal: el espacio profundo abraza todo tu campo de visión y la música se vuelve paisaje”, describe Caro a lo que Flor agrega: “Cada encuentro es único. El público sale conmovido, muchas veces en silencio, otras con ganas de hablar de todo. Se genera algo que en la vida cotidiana cuesta cada vez más encontrar: presencia, comunidad, emoción compartida”.
Después de cada sesión, la Estación Apolo extiende la noche con música, feria de vinilos y cerveza o vinito de cortesía. Un espacio cálido para bajar de la nave y compartir en comunidad. Las entradas se consiguen por anticipado ($10.000) en la plataforma Passline cuando se anuncia la fecha.
El line up se va revelando semana a semana, “porque parte de la magia de Cosmofonías es también esa: no saberlo todo de antemano, dejarse sorprender”, dicen las chicas quienes ya confirmaron la próxima escucha (18 de junio): “Va a ser un disco del 2000: Momo Sampler, el último de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Será nuestro homenaje al Indio, a alguien que marcó nuestras vidas para siempre”; lo que promete ser una experiencia inédita —y profundamente emotiva— para el público platense.
En IG: @proyecto.cosmofonias





