Por Silvina Baldino
No es de extrañar que si hay algo que a los argentinos los pone muy felices es la parrilla con la carne como protagonista. Tampoco te vas a sorprender si encontrás una parrillita en tu barrio, lejos de todo polo gastronómico; aquellas que nos salva cuando buscamos un lugar bueno, bonito y barato para comer con la mejor relación precio – calidad.
A pocos metros del la Facultad de Artes y del centro comercial de Calle 12, un espacio donde se unen trabajadores, amigos, y familia para un mismo ritual: comer algo rico en el barrio. Es Vaga, y nació como un lugar para dar de comer a todo el mundo, con un servicio informal y platos tradicionales bien logrados.
“Comenzamos con una parrilla ofreciendo cortes de carne (vacío, bondiola , chori y chinchu) y unos pocas preparaciones como empanadas, milanesas y papas fritas. Hoy tenemos una carta que incluye entradas, para el picoteo”, dice Sofía Barakdjian quien junto a su pareja Mariano Goya decidieron iniciar este proyecto.
Vaga lograr cautivar a un barrio con una estética moderna pero con sabor a “familia”.
La historia de Vaga es, ante todo, una historia de resiliencia. La joven pareja tiene dos hijas. El proyecto cobró vida cuando Mariano, quedó desempleado y decidió reinvertir su indemnización. Así es como juntos decidieron apostar fuerte a este proyecto familiar tan deseado. “Siempre tuvimos ganas de tener un local juntos”, dice Sofi. “Yo vengo de una familia de gastronómicos; desde hace más de 40 años mi papá está al frente de una casa de comidas (Alfre’dos) y apuntamos a una parrilla descontracturada con impronta argentina”.
Un local con mucho color, imágenes de películas argentinas, figuras de rock e íconos de Argentina, carteles de neón y una perra como identidad visual, un homenaje a la mascota de la abuela de Mariano en su infancia. “Todo lo hicimos a pulmón, y con la idea de hacer un refugio de buen comer en el barrio; donde todos pueden ser parte, familias con niños, gente grande hasta grupo de amigos).
En este lugar no hay nombres pretenciosos ni servicio con formalidades. Acá el lujo es otro: es el pan crocante que llega tibio, la carne tierna, el chimichurri con la proporción justa de picante. A Vaga le va muy bien desde que abrió; enseguida se ganó clientes fieles a base de un menú de carnes a la parrilla, pero con el paso del tiempo fueron desarrollando preparaciones de cocina, todas que dialogan con el paladar argentino.
El sandwich de vacío es de generoso tamaño. Viene con chimichurri, criolla y papas fritas sazonadas para acompañar.
La carta se divide en entradas, clásicos de la casa y sanguches. También hay guarniciones, como papas fritas y ensaladas. Para un picoteo los bastoncitos de queso provolone “son un indiscutido”; pero el plato más solicitado es la tortilla de papas, que viene rellena con jamón y queso. También hay rabas, provoleta, tiritas de pollo y empanadas (fritas o al horno): “tenemos de carne, pollo, jamon y queso, pero nos destacamos con las de bondiola, una especialidad de la casa”, dicen. “Obvio que también están los buñuelos de espinaca, son invitación de la casa pero los piden para llevar”, y agregan: “a los clientes les recuerda a los bocadillos de la abuela”.
Los clásicos de la casa vienen con papas. Carne a la parrilla al plato (vacío, bondiola, asado banderita), brochettes de vegetales, además de chori y chinchu. Los miércoles son de pizza a la parrilla, algo difícil de encontrar en La Plata. De la cocina salen las milanesas fritas y hamburguesas. Todos los 29, se sirven ñoquis.
Pero los sanguches son la estrella de la casa. Los más solicitados, bondiola y vacío; pero también hay chori y chinchu. La milanesa también puede ir entre panes. Para acompañar hay cerveza tirada Rauber y vermú Interferencia, ambos proyectos platenses cercanos al barrio.
“En Vaga todos se elabora en el momento, por eso les avisamos a los comensales que el pedido demorará un ratito; lo hacemos más que nada para advertirles a quienes vienen a comer al paso”, desliza Mariano, quien además rescata el valor del equipo de trabajo. “Alan, Camila, Dai y Julián nos ayudan a perfeccionar la propuesta porque si bien nos gusta mucho la gastronomia y salir a comer, somos nuevos emprendiendo”.
Para un final goloso, clásicos que gustan a todos: tiramisú, chocotorta y cheesecake. En Vaga acaban de estrenar web de pedidos para delivery o take away. Haciendo clic acá te permite seleccionar el menú que quieras y decidir el modo de envío: Delivery propio, take away por el local, Rappi o Mercado envíos. Una genialidad.
La carne también puede servirse al plato. Y hay opción de hamburguesas en la carta.
Los miércoles son de pizza a la parrilla.

Vaga
Cuándo: Martes a Sábado de 11 a 15hs y de 19 a 00 hs / Domingo de 11.30 a 15 hs
Dónde: 63 n° 827 e/ 11 y 12, La Plata
En Instagram: @vaga.arg





