“Recuperamos el helado que fue estrella en los ’90”, dice Thiago Morini quien lidera un proyecto familiar llamado Mafrathi, un nuevo espacio en la ciudad que combina helado y café de especialidad en una casona tradicional del centro platense.
Este proyecto familiar con un nombre que une a los tres hermanos: Matías, Franco y Thiago (Mafrathi como acrónimo), nació con la idea de recuperar el helado que revolucionó a los platenses en los años ’90, con maestros heladeros que se animaban a nuevas recetas y clientes que buscaban nuevas combinaciones. Sabores que siguen vigente aún hoy, con maestros heladeros con un reconocimiento a nivel mundial.
“Este local es de mi tía abuela”, cuenta Thiago. “Durante muchos años funcionó en este lugar la boutique Piú y estos últimos años la casona estuvo desocupada. Durante la Nochebuena del 2024 le pedí a ella que me lo alquilara. Yo ya tenía el proyecto de la heladería en mente, y accedió”.
Con tan sólo 20 años, Thiago (acaba de cumplir 21) tenía la visión clara aunque faltaba el último eslabón. “Yo tenía los helados, el nombre, la pastelería, y me faltaba el capital”, confiesa. Esa pieza del rompecabezas llegó de la mano de un amigo de la familia quien el socio comercial, permitiendo que el sueño se materializara con la apertura de Mafrathi el pasado 23 de diciembre.

La impronta familiar se respira en cada detalle del local. Su madre es diseñadora de interiores y se puso al frente de la restauración de la casa, dando lugar a detalles que honran el pasado. Se preservaron las aberturas, los clásicos pisos damero, la pinotea del salón principal y el majestuoso mármol de Carrara que recibe a los visitantes en la entrada. También hay un hermoso jardín de invierno, sala de reuniones que se puede alquilar, y espacio de coworwing.
Si bien el corazón del proyecto siempre fue el helado, la magnitud de la casona permitió que el concepto creciera. Thiago decidió integrar los conceptos: heladería, café de especialidad y pastelería artesanal.
La joyita de Mafrathi: el helado
El gran imán para los platenses nostálgicos es, sin duda, su propuesta de helados. Mismas recetas de clásicos sabores (y otros nuevos) de la icónica heladería de Diagonal 74 que marcó una época en la ciudad. Ahora Mafrathi recupera ese sabor que se creía perdido.
Thiago Morini, al frente de Mafrathi
“El torroncino que era tan famoso, lo tenemos y uno de los más pedidos”, aseguran sus dueños. Un helado delicioso a base de crema americana con caramelo y almendras tostadas. Mismo sabor, misma receta. Otros de los más solicitados son el dulce de leche con nueces caramelizadas; el alfajor havanna que es chocolate, sal, dulce de leche y pedacitos de alfajor Mar del Plata); y el Chocolate Mafrathi que tiene una base de pasta de avellanas, licor y chocolate rallado.
Mafrathi cuenta con más de 35 sabores de helados, entre chocolates, dulces de leche, cremas y frutales. “También el mouse de maracuyá, con la jalea y las semilas del maracuya que le da un dulzor y acidez de la semillas únicos”, detalla Thiago y destaca otros icónicos como el Sambayon granizado y el sambayón con almendras bañadas en chocolate. También hay paletas (corazón, pistacho, amarena, dulce de leche. Oreo, etc) y postres (Tiramisú, Chocotorta, Almendrado, Tartufo, Limón, entre otros).
Aprovechando las dimensiones del lugar, el espacio integra un sector de cafetería muy tentador. El café es protagonista con un blend exclusivo tostado por Sebastián Biglieri, pensado para maridar perfectamente con su pastelería artesanal. La propuesta se completa con una carta de exquisiteces donde la calidad de la materia prima es la prioridad: clásicos como medialunas y tostados, cookies (red velvet, marroc, pistacho, 100% chocolate, entre otras). Quienes buscan algo especial, pueden pedirse una cookie calentita con bocha de helado.
Mafrathi es heladería y cafetería.
En la heladera mostrador, una variedad de tentadoras tortas. Todas elaboradas con ingredientes de primera calidad y con técnicas precisas. Se destacan la Nocciola, la de Pistacho, la Key lime pie, la Chocotorta y la Cheesecake con frutos rojos.
Más allá de su propuesta gastronómica, lo que realmente termina de dar forma a la identidad de Mafrathi es su atmósfera. La presencia constante de sus dueños no solo garantiza la atención al detalle, sino que le otorga al lugar esa amabilidad genuina propia de los proyectos familiares. Es un espacio donde el cliente se siente cómodo en espacios bien intervenidos, lograda a través de una iluminación suave y el respeto por los materiales nobles de la casona.
Mafrathi invita a quedarse y disfrutar sin apuro; una pausa necesaria frente al ritmo del centro, convirtiéndose en un nuevo punto de encuentro obligado.

Mafrathi
Cuándo: en verano lunes a viernes de 9.30 a oo hs / sábados y domingos de 10 a 00 hs. A partir del marzo, la apertura del local será a las 7 am.
Dónde: 50 n 713 e/ 9 y 10, La Plata
En Instagram: @mafrathii





