“Trajimos el helado que fue estrella en los ’90”, dice Thiago Morini quien está al frente de este proyecto familiar que se llama Mafrathi, un nuevo espacio en la ciudad que combina helado y café de especialidad en una casona tradicional en el centro de la ciudad.
El nombre, que a simple vista suena exótico, esconde un origen profundamente afectivo: es el acrónimo que une los nombres de tres hermanos, Matías, Franco y Thiago (Mafrathi). Aunque es Thiago quien lidera el proyecto, él mismo se encarga de aclarar que se trata de un trabajo colectivo. “Este local es de mi tía abuela”, cuenta Thiago. “Durante muchos años funcionó en este lugar la boutique Piú y estos últimos años la casona estuvo desocupada. Durante la Nochebuena del 2024 le pedí a ella que me lo alquilara. Yo ya tenía el proyecto de la heladería en mente, y accedió”.
Con tan sólo 20 años, Thiago (acaba de cumplir 21) tenía la visión clara aunque faltaba el último eslabón. “Yo tenía los helados, el nombre, la pastelería, y me faltaba el capital”, confiesa. Esa pieza del rompecabezas llegó de la mano de un amigo de la familia quien el socio comercial, permitiendo que el sueño se materializara con la apertura de Mafrathi el pasado 23 de diciembre.

La impronta familiar se respira en cada detalle del local. Su madre es diseñadora de interiores y se puso al frente de la restauración de la casa, dando lugar a detalles que honran el pasado. Se preservaron las aberturas, los clásicos pisos damero, la pinotea del salón principal y el majestuoso mármol de Carrara que recibe a los visitantes en la entrada. También hay un hermoso jardín de invierno, sala de reuniones que se puede alquilar, y espacio de coworwing.
Si bien el corazón del proyecto siempre fue el helado, la magnitud de la casona permitió que el concepto creciera. Thiago decidió integrar una cafetería de especialidad, creando un espacio “todo en uno” donde el despacho de helados se fusiona con la cafetería y la pastelería artesanal.
El gran imán para los platenses nostálgicos es, sin duda, su propuesta de helados. Thiago contactó a Eduardo Zacaría, maestro heladero con más de 50 años de experiencia e integrante de la selección argentina de helado artesanal, quien acaba de subirse al podio (3er puesto) en la Gelato Word Cup 2026 celebrado en Rimini, Italia. Lo curioso es que Zacaría fue al maestro heladero de una icónica heladería de Diagonal 74 que marcó una época en la ciudad, y ahora Mafrathi recupera ese sabor que se creía perdido.
Thiago Morini, al frente de Mafrathi
“El torroncino que era tan famoso, lo tenemos y uno de los más pedidos”, aseguran sus dueños. Un helado delicioso a base de crema americana con caramelo y almendras tostadas. Mismo sabor, misma receta. Otros de los más solicitados son el dulce de leche con nueces caramelizadas; el alfajor havanna que es chocolate, sal, dulce de leche y pedacitos de alfajor Mar del Plata); y el Chocolate Mafrathi que tiene una base de pasta de avellanas, licor y chocolate rallado.
Mafrathi cuenta con más de 35 sabores de helados, entre chocolates, dulces de leche, cremas y frutales. “También el mouse de maracuyá, con la jalea y las semilas del maracuya que le da un dulzor y acidez de la semillas únicos”, detalla Thiago y destaca otros icónicos como el Sambayon granizado y el sambayón con almendras bañadas en chocolate. También hay paletas (corazón, pistacho, amarena, dulce de leche. Oreo, etc) y postres (Tiramisú, Chocotorta, Almendrado, Tartufo, Limón, entre otros).
Aprovechando las dimensiones del lugar, el espacio integra un sector de cafetería muy tentador. El café es protagonista con un blend exclusivo tostado por Sebastián Biglieri, pensado para maridar perfectamente con su pastelería artesanal. La propuesta se completa con una carta de exquisiteces donde la calidad de la materia prima es la prioridad: clásicos como medialunas y tostados, cookies (red velvet, marroc, pistacho, 100% chocolate, entre otras). Quienes buscan algo especial, pueden pedirse una cookie calentita con bocha de helado.
Mafrathi es heladería y cafetería.
En la heladera mostrador, una variedad de tentadoras tortas. Todas elaboradas con ingredientes de primera calidad y con técnicas precisas. Se destacan la Nocciola, la de Pistacho, la Key lime pie, la Chocotorta y la Cheesecake con frutos rojos.
Más allá de su propuesta gastronómica, lo que realmente termina de dar forma a la identidad de Mafrathi es su atmósfera. La presencia constante de sus dueños no solo garantiza la atención al detalle, sino que le otorga al lugar esa amabilidad genuina propia de los proyectos familiares. Es un espacio donde el cliente se siente cómodo en espacios bien intervenidos, lograda a través de una iluminación suave y el respeto por los materiales nobles de la casona.
Mafrathi invita a quedarse y disfrutar sin apuro, convirtiendo cada visita en una pausa necesaria frente al ritmo del centro, convirtiéndose en un nuevo punto de encuentro obligado. “Estuvimos todo el 2025 trabajando para este proyecto. Fue mucho tiempo de estudiar y aprender”, dice Thiago y concluye: “Creemos que lo logramos y falta transmitírselo a la gente, pues recién es el comienzo”.

Mafrathi
Cuándo: en verano lunes a viernes de 9.30 a oo hs / sábados y domingos de 10 a 00 hs. A partir del marzo, la apertura del local será a las 7 am.
Dónde: 50 n 713 e/ 9 y 10, La Plata
En Instagram: @mafrathii





